Domingo, 20 de agosto del 2017
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5 cosas que los nacidos después de 1995 nunca podrán entender

Se dice que los nacidos antes de 1990 son la última generación en recordar cómo era la vida antes de la Internet y, quienes llegaron al mundo después de 1995, considerarán que la vida previa a las tecnologías actuales son para documental en blanco y negro.

Hay cosas que alguien nacido después de ese año jamás va a comprender, mientras que a los más “mayores”, que sí se subieron a la revolución de Internet, sí recordamos con cariño y nostalgia. Aquí te dejamos 5 cosas que los nacidos después de 1995 nunca comprenderán… ¿De qué lado estás tú?

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Las lapiceras tienen más de un uso

Si tuviste la maravillosa experiencia de tener un walkaman, sabías lo valioso que era cuidar las pilas para no quedarte sin música, además de que las baterías eran caras. Para eso, las lapiceras  o bolígrafos nos ayudaban mucho.

¿Quién no utilizó una lapicera para retroceder o adelantar la cinta de su casete, con precisos giros de muñeca, manteniendo el cuerpo del lápiz en el agujero en forma de tuerca que los casetes tenían en su interior? Ahorro de batería y mejora en la musculatura en la muñeca… Dos beneficios por el precio de uno.

 

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Ringtones monofónicos

En los primeros teléfonos móviles que llegaron al público masivo, las llamadas eran anunciadas mediante unos ringtones bastante diferentes a los actuales. Se trataba de lostonos monófonicos.

Existían los clásicos de cada marca, cómo el olvidar el de Nokia. El problema era que casi todos usaban el mismo dentro de la misma marca y era difícil saber si la llamada era para ti, ya que la vibración tampoco era común.

Después, una vez que los celulares adelgazaron, vinieron los ringtones polifónicos y, a medida que pasábamos a la segunda mitad de la década del 2000, pudimos recién utilizar MP3 a nuestro antojo. Así que si viviste con ringtones monofónicos, seguro que los aprecias más que nadie.

Los modems telefónicos

A Internet nos conectábamos de noche, cuando el uso del teléfono fijo era más barato y, usando módems que hoy parecerían tortugas. Empezamos con los de 28 kbps y luego dimos el “gran” salto a los 56 kbps.

A nosotros nos parecía normal navegar tan lento y, frustrarnos cada vez que nos desconectaban por que alguien quería usar el teléfono. Además, la excusa “se me cayó Internet” era total y absolutamente válida.

Pese a tanta lentitud y errores, aprendimos a gozar de la Internet en nuestras computadoras Pentium (sin teníamos suerte), mientras recitábamos orgullosos nuestro número de ICQ.

Descargas de música que tomaban días

Por esas épocas, los rebeldes también descargábamos música vía P2P a través de un programa llamado Napster. Y si tenías suerte y una conexión increíble, lograbas bajar una canción por día… Eso si la persona que la compartía se quedaba suficiente tiempo conectada.

Después vino KaZaA y accedíamos no sólo a bajar música, sino que también fotos y, películas, aunque lo último estaba reservado a los suertudos que tenían banda ancha. En esa época, banda ancha significaba 256 kbps o, cómo máximo 512 kbps, pero no era nada económica.486c-597x230

 

Llevar a revelar fotos

Tomar una foto, gastar todo el rollo, llevarlo a revelar y esperar que te las entregaran impresas. Todo ello con el peligro que el rollo no haya funcionado bien y tus recuerdos quedasen sin retratar, era todo lo que tenías que hacer desde que disparabas hasta que obtenías el resultado.

Las cámaras digitales terminaron con todo eso; las imágenes estaban de inmediato a nuestra disposición y, podíamos tomar todas las fotos que quisiéramos, logrando que al menos una salga bien.

Los nacidos antes de 1995, no recordarán la vida antes de la Internet, sólo después de la Internet, ya que eran muy pequeños cuando estas tecnologías comenzaron a usarse de forma masiva.

Nosotros, aprendimos el valor de mirar las personas a la cara al hablar y decir cosas difíciles, la habilidad de expresarnos ante profesores o jefes sin la posibilidad de revisar el texto una y mil veces y, esa ansiedad casi patológica mientras esperábamos que fuera hora de poder intentar conectarnos.

¿Qué otros recuerdos de la época previa a Internet tienes? ¿Viviste en carne propia estos momentos? Comparte tus historias en los comentarios.

 

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